Escala Torride en Hotel Aeropuerto: Mi Polla Desconocida de Una Noche

Estaba en el hotelito cutre al lado del aeropuerto de Madrid. Mi vuelo a Barcelona retrasado tres horas. Eran las ocho de la noche, el aire acondicionado zumbaba como un mosquito cabrón, y olía a café quemado del bar de abajo. Me senté en la barra, con mi falda corta y blusa escotada, porque ¿pa’ qué? Viajo sola, abierta a lo que pinte. Pedí un gin-tonic, el hielo crujiendo en el vaso.

💸Conviértete en modelo webcamMás del 50 % de los ingresos · Pagos diarios · 60 M de visitas/díaSaber más →

De repente, lo veo. Un tío alto, moreno, unos treinta tacos, con esa mirada de lobo hambriento. Nuestros ojos se cruzan. Él sonríe, se acerca. ‘¿Esperando el mismo vuelo?’, dice con acento francés. ‘Sí, pero con ganas de matar el tiempo’, respondo yo, mordiéndome el labio. Charlamos. Se llama Lucas, en escala de París. Huele a colonia fresca y tabaco. Siento el cosquilleo en el coño. ‘¿Subimos a mi habitación? Solo unas horas, sin compromisos’, le suelto directa. Él duda un segundo, ‘Vale, puta aventura’. Pagamos y subimos, el ascensor pitando como anuncio de vuelos.

El Regalo en el Bar del Hotel

La habitación es impersonal: sábanas blancas crujientes, luz tenue, el zumbido de aviones despegando. Cierro la puerta y me lanzo. Lo empujo contra la cama, él cae riendo. ‘Joder, qué directa’, murmura. Le bajo los pantalones, y ¡zas! Una polla gorda, venosa, ya medio dura. ‘Mmm, esto es lo que necesitaba’, digo oliendo su sexo. Me arrodillo, la agarro con la mano, lamo el glande como helado. Él gime, ‘Chúpamela bien, española caliente’. La meto en la boca, profunda, saliva chorreando. Su mano en mi pelo, empujando. Tose el aire frío en mi piel.

Se pone salvaje. Me gira, me pone a cuatro patas. ‘Voy a follarte ese coño’, gruñe. Siento sus dedos abriéndome, mojada ya. Entra de un golpe, ¡ay! Duele y mola. Me pilla fuerte, palmadas en el culo que queman. ‘¡Más, cabrón, rómpeme!’, grito yo, arqueándome. El cabecero golpetea la pared, anuncios de vuelos en la tele de fondo. Cambiamos: yo encima, cabalgándolo, tetas botando. Su polla me llena, roza el clítoris. ‘Me corro, joder’, jadeo, temblando. Él no para, me da la vuelta, lame mi culo. ‘¿Quieres por detrás?’, pregunta. ‘Sí, métemela en el ojete, pero despacio al principio’, suplico.

Follada Urgente Antes del Vuelo

Empuja el glande contra mi ano apretado. Duele, pero empujo yo también. Entra centímetro a centímetro, ¡Dios! Lleno como nunca. Me folla el culo lento, luego rápido, una mano en mi garganta. ‘Eres mi puta de aeropuerto’, dice, dándome una bofetada suave. Gimo, ‘Sí, fóllame más, hazme tuya’. Otra palmada en las tetas, chupando mis pezones duros. Siento el orgasmo subiendo, bestial. ‘¡Me corro en tu culo!’, avisa él. Se corre dentro, caliente, mientras yo exploto gritando, uñas en su espalda.

Sudados, jadeando. Miro el reloj: una hora para mi vuelo. ‘Vístete, tengo que irme’, digo besándolo. Él escribe su número en un papel del hotel. ‘Llámame si pasas por París’. Bajo corriendo, el coño y culo palpitando, olor a sexo en mi piel. En el duty free, compro un café, sonriendo. Ese recuerdo quema en mi maleta de mano. Vuelo despega, pero yo sigo volando.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top