Mi escale ardiente con una desconocida en el hotel del aeropuerto

Estaba en el aeropuerto de Madrid, vuelo a Barcelona retrasado cuatro horas. El olor a café quemado del bar me mareaba un poco, mezclado con el zumbido de la climatización. Anuncios por megafonía: ‘Vuelo IB-345 a las 23:45’. Me pedí un gin-tonic, cansada del viaje. Llevaba falda ligera, blusa sudada pegada a las tetas.

La vi al fondo del bar. Morena, unos 40, curvas generosas, justaucorps ajustado bajo la chaqueta, como si viniera de gym. Nuestras miradas se cruzaron. Sonrió, ojos juguetones. Me acerqué, eh… ¿solo? ‘Sí, escala eterna a París. ¿Y tú?’. Charlamos. Se llamaba Cris, experta contable, soltera, abierta. ‘Este anonimato de aeropuertos me pone, ¿sabes? Mañana me voy y no hay mañana’. Adrenalina pura. ‘Hay un hotel al lado, 20 minutos. ¿Compartimos horas libres?’. Dije sí sin pensarlo.

El encuentro en el bar del aeropuerto

Check-in rápido, habitación impersonal. Climatizador zumbando frío, sábanas blancas crujientes, olor a limpio y lejano a tabaco. Cerramos la puerta. Nos miramos, riendo nerviosas. ‘Quítate eso’, murmuró, tirando de mi blusa. Sus tetas grandes cayeron libres, pezones oscuros duros como piedras. La mía, eh… tetas pesadas, pezones rosados hinchados. Nos besamos brutal, lenguas urgentes, saliva mezclada.

Caímos en la cama, sábanas frías contra piel caliente. Manos everywhere. Le abrí las piernas, su coño peludo negro, húmedo ya, labios gordos hinchados. ‘Lámeme, por favor’, jadeó. Hundí la cara, olor musgoso, jugos salados en mi lengua. Chupé su clítoris gordo, succionando fuerte. Gemía: ‘¡Sí, joder, así!’. Dos dedos dentro, su coño apretado chorreando, paredes calientes palpitando.

El sexo urgente en la habitación

Se giró, 69 salvaje. Su boca en mi coño lampiño, labios grandes expuestos, clítoris sensible. Me comía voraz, lengua plana lamiendo, dientes rozando. Yo la follaba con dedos, tres ya, estirándola. ‘¡Me corro, coño!’, gritó ella primero, squirteando jugo en mi cara, cuerpo temblando. Yo seguí, orgasmo brutal, piernas rígidas, gritando contra su muslo sudoroso.

No paramos. Tribbing furioso, coños frotándose, clítoris chocando, sudor pegajoso. ‘Fóllame más’, pedía, metiendo dedos en mi culo mientras yo la pellizcaba los pezones. Segundo round, ella encima, tetas en mi cara, mordiendo. Nos corrimos juntas, eh… gritando, sábanas empapadas, olor a sexo denso. Urgencia total: ‘Solo tenemos tres horas’.

A las 5 am, alarma. Ducha rápida juntas, agua caliente lavando jugos, besos perezosos. ‘Ha sido… increíble’, susurró. Vestidas, nos separamos en recepción. ‘Sin números, sin promesas’. Volví al aeropuerto, olor a café otra vez, anuncio de mi vuelo. Coño aún palpitando, braguita húmeda en el bolso. Recuerdo ardiente para el viaje, sonrisa pícara. Adiós, Cris.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top