Escala Torride en el Aeropuerto: Mi Mamada Salvaje con un Desconocido

Estaba en el aeropuerto de Grenoble, escalas eternas, eh… Mi vuelo a Madrid retrasado tres horas. Olor a café quemado por todos lados, anuncios de vuelos retumbando: ‘Vuelo EK456 a Dubái, puerta 12’. Sudor pegajoso por el calor, aire acondicionado flojo. Me senté en el bar, falda corta, blusa ajustada, tetas apretadas. Bebía un gin-tonic rápido, pensando en masturbarme en el baño.

Entonces, lo vi. Alto, ojos verdes, camisa blanca sudada, parecía piloto por el reloj y la mochila. Me miró fijo, sonrisa ladeada. Yo le devolví la mirada, mordiéndome el labio. Se acercó, ‘¿Española? Yo francés, Clément’. Charlamos tonterías: retrasos, montañas cerca. Su mano rozó mi brazo, electricidad. ‘¿Hotel al lado? Dos horas libres antes de tu vuelo’. Adrenalina pura, anonimato total. ‘Vamos’, dije, coño ya húmedo.

El Encuentro en la Sala de Espera

Caminamos rápido, climatización helada del lobby, ascensor pitando. Habitación impersonal, drapos blancos crujientes, olor a limpio y lejano a keroseno del aeropuerto. Puerta cierra, boom. Calor subiendo otra vez. Me quité la blusa, tetas al aire, grandes, naturales, pesadas. ‘Joder, qué pechos’, murmuró. Él se acercó, manos en mis pezones, pellizcando suave. Yo gemí, bajé su cremallera. Polla dura, gorda, venosa, ya mojada de precum.

‘¿Miedo a volar?’, bromeó, mientras yo la sacaba. ‘No, pero esto me pone cachonda’. Le besé el cuello, olor a sudor masculino mezclado con colonia. Manos en sus huevos, pesados, calientes. Él me empujó a la cama, falda arriba, sin bragas. Dedos en mi coño empapado, chorreando. ‘Estás inundada, puta’. Lamí su glande, salado, grande. Boca llena, chupando fuerte, lengua girando. Ronroneo del aeropuerto lejano, como motor.

Se tensó, ‘Cuidado, voy a correrme’. Pero seguí, tragando hondo, garganta apretada. Sus manos en mi pelo, follando mi boca. Sacó los huevos, los metí enteros, lamiendo suave, firme. Él jadeaba, ‘Joder, como una pro’. Mi teta izquierda en su muslo, piel contra piel. Espasmos, supe que venía. Chorros calientes, espeso, tragué todo, garganta ardiendo. Se enderezó, cara roja, ‘Increíble’.

El Polvo Urgente en la Habitación

Pero no paré. ‘Ahora yo’. Me puse a cuatro, culo arriba. Él olió mi coño, lengua adentro. ‘Quiero mear, espera’. Me agaché bajo la ducha rápida, pis caliente saliendo, amarilla, fumante. Él miró, excitado. Mano en mi raja, tocando ano. ‘Sodomízame rápido’. Dedo entró, lubricado con mi flujo. Polla dura otra vez, empujó en mi culo, apretado, dolor-placer. Follando fuerte, nalgas chocando, sudor goteando.

‘¡Más rápido, mi vuelo!’. Él bombardeó, bolas golpeando clítoris. Orgasmo mío primero, gritando, coño contrayéndose vacío. Él se corrió dentro, caliente, llenándome. Nos derrumbamos, jadeos, piel pegajosa.

A las 4 am, ducha rápida, olor a sexo en la piel. ‘Adiós, Clément. Sin nombres reales’. Beso rápido, salí corriendo. Anuncios: ‘Vuelo a Madrid, embarque ya’. Asiento avión, coño dolorido, culo goteando, sonrisa secreta. Recuerdo quemando en mi equipaje de mano. Volvería por más anonimato.

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