Mi follada salvaje en el hotel del aeropuerto de Ámsterdam

Acabo de aterrizar en Schiphol, vuelo retrasado cuatro horas. Odio estas escalas eternas. Me siento en el bar del hotel al lado del aeropuerto, huelo a café quemado y hamburguesas recalentadas. Anuncios de vuelos retumban: ‘Vuelo a Madrid, puerta 23, retraso’. Pido un gin-tonic, fuerte, para matar el tiempo.

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Miro alrededor, aburrida. Entonces, lo veo. Alto, moreno, unos treinta y pico, ojos tristes pero intensos. Está solo, con una cerveza, mirando el móvil. Nuestras miradas se cruzan. Sonrío, él duda… eh… y se acerca. ‘¿Española?’, pregunta con acento francés. ‘Sí, de Madrid. ¿Y tú?’. Frank, de Francia del norte, viaje de negocios. Hablamos. Rápido, como si nos conociéramos. Él viudo hace tres años, yo traicionada por mi ex. ‘El anonimato de los aeropuertos es lo mejor’, digo. ‘No hay mañana’. Se ríe, nervioso. ‘¿Compartimos unas horas? Mi habitación está arriba’. Adrenalina me sube por la piel. ‘Vamos’.

La chispa en el bar del aeropuerto

Subimos. Climatización fría, piel de gallina. Draps blancos impolutos, impersonales, perfectos. Cierro la puerta, él me besa ya, urgente. Manos por todas partes. ‘Joder, qué ganas’, murmura. Le arranco la camisa, pectorales duros. Baja mi falda, tanga negra. Me tumba en la cama, olor a limpio y su colonia. ‘Tu coño… depilado, perfecto’, dice, separando mis labios. Lamida rápida, lengua en mi clítoris. Gimo. ‘Más…’.

Le bajo los pantalones. Polla gruesa, venosa, tiesa como piedra. ‘Mmm, qué polla más rica’. La chupo, profunda, saliva chorreando. Él gime: ‘Putain… sí, así’. Me pone a cuatro patas, espejo al lado. Me escupe el culo, dedo dentro. ‘¿Te gusta anal?’. ‘Fóllame el culo ya’. Empuja, lento al principio. Duele rico, estira mi ano. ‘Joder, qué apretado’. Entra todo, pelotas contra mi coño. Bombeada salvaje, piel chocando. Sudor, jadeos. ‘Más duro, rómpeme’. Cambiamos: yo encima, cabalgo su polla en el coño ahora, jugos por sus huevos. Le aprieto los pezones, él me agarra las tetas, pellizca pezones duros. ‘Me corro…’. ‘Dentro, lléname’. Chorros calientes inundan mi útero. Yo exploto, clítoris frotando su pubis, piernas temblando.

Follada urgente antes del vuelo

No paramos. Segundo asalto: él me come el coño, lengua en mi ano aún dilatado. Dedos tres dentro, me abro como puta. ‘Tu piercing en el clítoris… follando’. Lo tira suave con dientes, succiona mi botón hinchado. Vuelvo a correrme, squirt en su boca. Él se pone de pie, yo arrodillada: polla en mi garganta, folla mi cara. ‘Trágatela’. Semen salado, lo engullo todo. Cae exhausto a mi lado, besos pegajosos. ‘Eres increíble’. Horas de roce, dedos, lamidas. Reloj marca 4 am.

Amanecer gris por la ventana. Anuncio: ‘Vuelo Madrid, embarque ya’. Me visto rápido, él igual. ‘Adiós, desconocido’. Beso largo, sabor a sexo. ‘Guarda el recuerdo en tu equipaje’. Bajo corriendo, coño dolorido, semen goteando muslo. En el avión, sonrío. Ningún mañana, solo fuego eterno en mi memoria.

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