Mi polvo loco en el hotel del aeropuerto durante la escala

¡Joder, qué puto retraso! Mi vuelo a Barcelona sale en cuatro horas, pero aquí estoy, tirada en el bar del hotel al lado de Barajas. Es mi cumple, treinta años, y sola como una perra en celo. Huele a café rancio y croissants recalentados, la megafonía no para: ‘Atención, vuelo LH-456 a Frankfurt, puerta 22’. La clim me pone los pezones duros bajo la blusa fina, sentada en un taburete alto con las piernas cruzadas, falda subiendo un poco.

💸Conviértete en modelo webcamMás del 50 % de los ingresos · Pagos diarios · 60 M de visitas/díaSaber más →

Me miro en el espejo del bar, piel morena del verano, tetas firmes en el 95C, culo redondo apretado en el tanga. El anonimato me calienta la chocha ya, nadie me conoce, me piro pronto. Discretamente, bajo la mano, rozo el clítoris por encima de la tela… uf, estoy empapada. Fantaseo con un polvo rápido, sin nombres, sin mañana.

El cruce de miradas en el bar del aeropuerto

Entonces, lo veo. Alto, ojos azules picantes, pelo con canas en las sienes, maletín de médico o algo. Nuestras miradas chocan, sonrío coqueta. Se acerca, colonia fresca cortando el olor a aeropuerto. ‘Hola, ¿esperando vuelo?’, dice con voz grave, acento extranjero, quizás italiano.

‘Sí, retraso eterno. ¿Tú?’, respondo, mordiéndome el labio. ‘A Roma mañana temprano. ¿Invito copa? Soy Marco.’ Bebemos gin-tonics, charlamos tonterías. Le suelto que es mi cumple, sola. Ríe: ‘¡Felicidades! ¿Qué regalo quieres?’ Dudando, broma loca: ‘Eh… una buena follada, pero no hay candidatos.’ Él guiña: ‘Quizás sí. ¿Subimos? Mi habitación está arriba, check-in rápido.’

Corazón latiendo fuerte, subo con él. Ascensor oliendo a desinfectante, manos rozando. Puerta cierra, clim zumbando frío, draps blancos impolutos de hotel barato. Me empuja contra la pared, besa salvaje, lengua invadiendo. ‘Quítate todo’, gruñe, manos en mi culo amasando.

Me arranco la ropa, tetas al aire, pezones tiesos. Él se baja los pantalones, polla gorda y venosa saltando, dura como piedra. ‘Joder, qué pedazo de verga’, digo, arrodillándome. La chupo ansiosa, saliva chorreando por los huevos, lengua lamiendo el glande. Él gime: ‘Sí, cabrona, trágatela.’ Me pellizca los pezones fuerte, duele rico, como a mí me gusta.

Follada intensa en la habitación con urgencia

Me tira en la cama, piernas abiertas. ‘Mira qué coño mojado’, dice, mete dos dedos, me folla con ellos rápido. Baja la cabeza, lame todo: orina mía de antes no limpiada, jugos, clítoris hinchado. Lengua experta, chupando, mordisqueando. ‘¡Ay, Marco, no pares!’, grito, corriéndome temblando, chorro salpicando su cara.

‘Ahora te follo como puta’, dice, capucha puesta deprisa. Me penetra de un empujón, polla llenándome el coño hasta el fondo. Bombeamos duros, misionero sudado, yo arañándole la espalda. ‘Más fuerte, joder’, pido. Cambiamos, perrito: agarra mis caderas, azotes en el culo, polla entrando-salida con sonidos chapoteantes. ‘Tu coño aprieta como virgen’, gruñe. Me corro otra vez, él acelera: ‘Me vengo…’. Llena el condón, caliente dentro.

Pero no para. Quita la goma, me pone a cuatro, dedo en el culo mientras me come otra vez. ‘¿Quieres por detrás?’ ‘Sí, pero sin goma no’. Ríe, usa saliva, mete la polla en mi ano despacio. Duele al principio, luego placer loco. Folla anal lento, profundo, yo masturbándome el clítoris. ‘¡Córrete en mi culo!’, suplico. Él sí, chorro caliente inundando.

Agotados, tumbados jadeando, olor a sexo y sudor mezclando con el café de abajo. Annuncios lejanos: ‘Vuelo a Barcelona, embarque en 30 minutos’. ‘Ha sido brutal’, dice él. ‘Sin nombres mañana’, respondo besándolo.

Amanecer gris por la ventana, me visto rápido. ‘Adiós, cumple perfecto’, guiño. Bajo al aeropuerto, chocha dolorida ardiendo, maleta en mano. Vuelo despega, recuerdo quemándome entre las piernas. Nadie sabrá.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top