Encuentro Torride en Escala: Mi Noche de Pasión en el Hotel del Aeropuerto

Estaba en escala en París CDG, vuelo retrasado cuatro horas. Embarazada de siete meses, sola, volando a Toronto a ver familia. Me encanta este anonimato de los viajes, esa adrenalina de follar sin consecuencias. Olor a café quemado en el bar, anuncios de vuelos de fondo: ‘Última llamada para Nueva York…’. Me pedí un jugo, barriga enorme apretando la barra.

Él apareció, alto, barba de tres días, acento québécois al pedir una cerveza. Parecía deprimido, ojos perdidos. Nuestras miradas se cruzaron. Sonreí, él dudó, eh… se acercó. ‘T’es enceinte, hein? Viajas sola?’, dijo con esa ‘r’ arrastrada que me pone. Charlamos. Se llamaba Pierre, commercial itinerante, mujer lo dejó hace poco. ‘Me siento como mierda, no salgo de hoteles’. Yo, abierta como siempre, le conté mi rollo: adoro el sexo anónimo en viajes, barriga o no, me excita la urgencia.

El cruce de miradas en el bar del aeropuerto

Sus ojos bajaron a mis tetas hinchadas, mi culo apretado en leggings. ‘Tienes ganas, eh?’. Me reí, ‘Sí, cabrón, y tú también. Mi vuelo en tres horas, el tuyo mañana. ¿Hotel al lado?’. Asintió, pagó. Caminamos rápido, mano en mi cintura, aire frío de la noche, luces de pistas parpadeando.

Habitación impersonal, clim ronroneando, sábanas blancas crujientes, olor a desinfectante. Puerta cerrada, me besó salvaje, lengua profunda. ‘Joder, qué tetas’, murmuró, manos amasando mis pechos lactantes. Le quité la camisa, polla ya dura contra mi barriga. ‘Fóllame ya, no hay tiempo’, gemí.

Me tiró en la cama, cuatro patas por la barriga. ‘Me encanta tu culo, puta embarazada’. Arrimó la boca a mi coño, lengua lamiendo clítoris hinchado. ‘Hummm, estás empapada, sabor a miel’. Lamí su polla gorda, venosa, tragando hasta la garganta. ‘Chúpamela más, coño’. Me corrí primero, piernas temblando, chorro en su cara. ‘¡Sí, cabrón, bébeme!’.

Follada salvaje con urgencia de escala

Se puso detrás, polla frotando mi raja. ‘Te voy a empalar, zorra’. Entró despacio, ‘¡Joder, qué apretada con esa barriga!’. Embestidas suaves al principio, manos en caderas. ‘Más fuerte, rómpeme el coño’. Aceleró, piel chocando, sudor frío por la clim. ‘Me encanta follarte así, como un animal’. Grité, orgasmo tras orgasmo, coño chorreando.

‘Ahora el culo, eh? Vaselina en el baño’. Lubriqué su verga, dedo en mi ojete. ‘Despacio al principio, luego destrózalo’. Empujó, dolor-placer. ‘¡Puta madre, qué estrecho!’. Me folló el culo brutal, bolas golpeando. ‘Te lo abro para tu marido, ¿no?’. Reí jadeando, ‘Solo para esta noche, leche dentro’. Él gruñó, ‘Me corro, toma todo’. Chorros calientes llenándome, yo explotando, ano palpitando.

Quedamos jadeando, sábanas revueltas. ‘Ha sido de puta madre’, dijo besándome. Miré reloj: anuncio en altavoces lejano. ‘Mi vuelo’. Vestida rápido, beso final. ‘Sin nombres reales, sin mañana’. Bajé sola, olor a sexo en piel, coño y culo goteando. En el avión, recuerdo ardiendo en mi equipaje de mano, sonrisa pícara. Qué viaje…

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top