Escala Ardiente en el Aeropuerto: Mi Polvo Rápido con un Desconocido

Estaba en el aeropuerto de Madrid, escala eterna de cuatro horas antes de mi vuelo a Barcelona. El olor a café quemado del bar me mareaba, mezclado con el pitido constante de los anuncios de vuelos. ‘Vuelo IB-345 a Barcelona, puerta 12’. Me senté en la barra, piernas cruzadas, falda corta que subía un poco. Sudor pegajoso por la humedad, aire acondicionado fallando.

Lo vi entrar. Alto, moreno, ojos intensos, maleta en mano. Parecía francés, por el acento cuando pidió una cerveza. Nuestras miradas se cruzaron. Él sonrió, yo bajé la vista, pero volví a mirarlo. Detrás, el ruido de maletas rodando, gente corriendo. Me mordí el labio. ‘¿Vienes de París?’, le dije en francés chapurreado. Se acercó. ‘Sí, y tú… ¿española?’. ‘De Madrid, pero vivo en Barcelona. Escala aburrida’. Hablamos tonterías, risas nerviosas. Su mano rozó la mía al pasar el azúcar. El corazón me latía fuerte. ‘Mi vuelo sale en tres horas. El tuyo?’. ‘Dos horas’. Silencio cargado. ‘Hay un hotel al lado, capsules baratas. ¿Te animas?’. Dudé, pero el anonimato me ponía cachonda. ‘Venga, vamos. Sin nombres’. Pagamos y salimos corriendo, el viento frío de la noche golpeándonos.

El Encuentro en la Sala de Embarque

Llegamos al hotel cutre cerca del aeropuerto. Recepción desierta, olor a desinfectante y humedad. ‘Habitación 205, dos horas’. Subimos en ascensor, sus manos ya en mi culo. La puerta se cerró, clic. Drapas blancos impersonales, ásperos al tacto, clim frigida erizando mi piel. Me empujó contra la pared, beso salvaje, lenguas enredadas. ‘Joder, qué ganas’, murmuró. Le arranqué la camisa, botones saltando. Pecho duro, olor a colonia y sudor de viaje. Bajé la cremallera, saqué su polla tiesa, gruesa, venosa. ‘Mmm, qué polla más rica’. La chupé ávida, saliva goteando, bolas en la mano. Él gemía, ‘Piano, puta…’. Me levantó la falda, rompió mis bragas de un tirón. Dedos en mi coño ya empapado. ‘Estás chorreando, zorra’. Dos dedos dentro, frotando el clítoris, yo arqueándome. ‘Fóllame ya, no tenemos tiempo’.

Follada Urgente en la Habitación

Me tiró en la cama, piernas abiertas. Su polla rozó mi entrada, resbaladiza. Entró de un empujón, llenándome hasta el fondo. ‘¡Ahhh, sí! Más fuerte’. Embestidas brutales, cama chirriando, piel contra piel chapoteando. Sudor goteando, anuncio lejano: ‘Vuelo a París, última llamada’. Me puse a cuatro patas, él agarrándome las caderas, polla martilleando mi coño. ‘Tu culo es perfecto’, slap en las nalgas. Le pedí más, metió un dedo en mi ano, lubricado con mis jugos. ‘No pares, cabrón’. Cambiamos, yo encima, cabalgando salvaje, tetas rebotando, pezones duros que él mordía. ‘Me corro… ¡joder!’. Él se tensó, polla hinchándose, chorros calientes dentro, mezclándose con mi orgasmo tembloroso. Colapsamos, jadeando, olor a sexo impregnando la habitación.

Media hora después, ducha rápida, agua tibia lavando fluidos. Nos vestimos en silencio, risas culpables. ‘Ha sido brutal’, dijo él, besándome el cuello. ‘Sin arrepentimientos. Vuelo mío sale ya’. Bajamos, noche estrellada, luces de aviones despegando. En la puerta del aeropuerto, beso final, mano en mi coño por última vez. ‘Ciao, desconocido’. Corrí a embarque, coño palpitando, braguitas rotas en el bolso. Anuncio: ‘Barcelona, empañad’. Me senté en el avión, sonrisa pícara, ese polvo ardiente en mi equipaje de mano. Mañana, todo normal. Pero esta noche, inolvidable.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top