Escala Torride en el Aeropuerto: Mi Noche con un Desconocido

Estaba en esa sala de embarque eterna, vuelo retrasado tres horas. Olor a café quemado por todos lados, anuncios de vuelos retumbando: ‘Pasajeros a Madrid, puerta 15’. Me aburría, scrollando el móvil, cuando lo vi. Alto, moreno, traje arrugado, ojos que te desnudan. Nuestras miradas se cruzaron, eh… un segundo largo. Sonrió, yo bajé la vista, pero volví a mirar. Se acercó con un café en la mano. ‘¿Española? Yo de Barcelona, escalado aquí’. Hablamos tonterías, pero el aire cargado. Sabía que mi vuelo salía al amanecer, el suyo después. ‘¿Y si matamos el tiempo? Hay un hotel al lado’. Dios, la adrenalina me subió. Anonimato total, cero mañana. ‘Vale, vamos’. Corazón latiendo fuerte.

💸Conviértete en modelo webcamMás del 50 % de los ingresos · Pagos diarios · 60 M de visitas/díaSaber más →

Llegamos al hotel cutre, recepción vacía, llave magnética pitando. Habitación impersonal, sábanas blancas crujientes, aire acondicionado helado erizándome la piel. ‘No tenemos mucho rato’, dije, quitándome la chaqueta. Él, Pablo, se acercó lento. ‘Déjame masajearte primero’. Sus manos en mis hombros, bajando por la espalda. Olía a colonia barata mezclada con sudor de viaje. Me desabroché la blusa, sujetador negro asomando. ‘Quítamelo tú’. Sus dedos temblaron un poco, eh… nervioso como yo. Me tumbé boca abajo, falda subida, bragas húmedas ya. Manos aceitadas en mis muslos, subiendo a las nalgas. ‘Joder, qué culo más rico’. Gemí bajito, el zumbido del tráfico de aviones lejano.

El Regalo Cruzado en la Sala de Espera

Me giré, pechos al aire, pezones duros por el frío. Él se desnudó rápido: polla tiesa, gruesa, venosa. ‘Chúpamela’, murmuró. Me arrodillé, la cogí en la mano, lengua en el glande salado. ‘Mmm, sí, así’. La tragué entera, garganta apretando, saliva chorreando. Él gimiendo: ‘Hostia, qué boca’. Me levantó, me tiró en la cama, sábanas frías contra mi piel caliente. Boca en mi coño, lamiendo clítoris hinchado. ‘Estás empapada, puta cachonda’. Dos dedos dentro, curvados, follándome la entrada. Grité: ‘¡Más, joder!’. Lengua rápida, chupando labios mayores, mordisqueando. Orgasmos subiendo, piernas temblando.

Follada Urgente Bajo las Sábanas del Hotel

‘ Fóllame ya’. Preservativo puesto a toda prisa. Me puso a cuatro patas, polla embistiendo de golpe. ‘¡Ahhh, qué prieta!’. Golpes secos, cama chirriando, piel chocando. Sudor goteando, olor a sexo crudo. ‘Más fuerte, rómpeme el coño’. Cambiamos: yo encima, cabalgando, tetas botando. Sus manos apretando nalgas, dedo en mi culo. ‘Me corres dentro, ¿eh?’. No, pero cerca. Lo chupé otra vez, polla palpitando en mi boca. ‘Me vengo…’. Chorros calientes en mi lengua, tragué todo, salado amargo. Él jadeando: ‘Eres una diosa’. Yo me toqué el clítoris, corrí follando su muslo, jugos por todas partes.

Después, tumbados, respirando agitado. Anuncios de vuelos en el móvil: mi avión en una hora. ‘Ha sido brutal’, dijo él, besándome cuello. Vestí rápido, bragas empapadas en el bolso. ‘Sin números, sin promesas’. Puerta cerrándose, ascensor bajando. Aire nocturno fresco, taxi al aeropuerto. Recuerdo su polla dura, el sabor, la urgencia. En el avión, sonrisa pícara, secreto en mi equipaje de mano. Mañana, vida normal. Pero esto… quema todavía.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top