Mi escala ardiente en el aeropuerto: un polvo sin mañana

Estaba en Barajas, escala eterna por un vuelo retrasado. El olor a café quemado del bar me tenía despierta, anuncios de vuelos retumbando… ‘Última llamada para París’. Me pedí un gin-tonic, aburrida, mochila a los pies. Ahí lo vi. Alto, moreno, ojos intensos, solo en la barra. Nuestras miradas se cruzaron, eh… sonrisa rápida. Se acercó, ‘¿Española? Yo de paso, vuelo a México mañana’. Charlamos, risas, roces casuales. ‘¿Hotel cerca?’, preguntó. ‘Sí, el del aeropuerto, horas muertas’. Decidí: anonimato total, me voy en unas horas, ¿por qué no?

Cogimos un taxi rápido, cinco minutos. Recepción impersonal, llave magnética. Puerta cierra, clim helado erizando piel. Sábanas blancas crujientes, olor a desinfectante. Se abalanzó, beso salvaje, lengua invadiendo. ‘Quiero follarte ya’, gruñó. Le arranqué la camisa, polla dura asomando por el pantalón. ‘Joder, qué grande’, murmuré. La saqué, venosa, palpitante. Me arrodillé, lamí el glande salado, chupé hasta la garganta. Él gemía, ‘Sí, cabrona, trágatela’. Manos en mi pelo, follando mi boca.

El cruce de miradas en el bar

Me tiró en la cama, short rasgado, coño expuesto, depilado, ya chorreando. ‘Mírate, puta mojada’, dijo, dedos hurgando mi clítoris. Lamidas feroces, lengua en el ano, succionando labios. ‘¡Come mi coño!’, grité. Dos dedos dentro, bombeando, squirt salpicando sábanas. Me puso a cuatro, polla rozando entrada. ‘Entra de una, no tenemos tiempo’. Empujó brutal, hasta los huevos, estirándome. ‘¡Hostia, qué prieta!’, jadeó. Follaba como animal, palmadas en culo rojo, tetas balanceándose. ‘Más fuerte, rómpeme’. Cambiamos, yo encima, cabalgando, polla tocando útero. Sudor mezclado, gemidos ahogados por anuncios lejanos.

El polvo urgente en la habitación

‘Quiero tu culo’, susurró. Lubriqué con saliva, glande presionando ano virgen. ‘Despacio… ahhh, joder’. Entró centímetro a centímetro, ardor delicioso. Me folló el culo sin piedad, mano en coño frotando. ‘Me corro’, avisó. ‘Dentro, lléname’. Explosión caliente, semen goteando. Yo me corrí gritando, cuerpo temblando. Besos post-sexo, risas nerviosas. ‘Eres una diosa’.

Amaneció, alarma del móvil. ‘Mi vuelo’. Vestidos a prisa, beso fugaz en puerta. ‘Sin nombres, sin números’. Bajamos, lobby vacío, café rápido. Él al mostrador, yo a seguridad. Despegue, recuerdo quemando: polla en mi culo, sabor en boca. Bagage a mano con secreto sucio. Volvería por más escalas.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top