Estaba en escala en Barajas, vuelo a Barcelona retrasado hasta el amanecer. El aeropuerto olía a café fuerte y churros rancios, anuncios de vuelos retumbando de fondo. Me senté en la barra, sudada por el viaje, con esa adrenalina de saber que nadie me conoce aquí. De repente, ojos con un chico joven, moreno, unos 20 años, tipo estudiante. Sonrió, tímido pero picante. ‘¿Vuelo perdido?’, me dijo. Reí, ‘Escala eterna. ¿Y tú?’.
Charlamos. Se llamaba Alex, historia o algo, viajando con su mejor amiga rubia, Laura, que estaba en la sala de espera. ‘Ella es un poco tímida, pero guapa, ¿no?’. Le guiñé. ‘¿Y si compartimos unas horas libres? Hotel al lado, sin compromisos’. Dudó, eh… ‘Vale, loca’. Llamó a Laura, curiosa. ‘Ven, te va a flipar’. Minutos después, los tres en recepción. Habitación con vistas a pistas, clim ronroneando frío, sábanas blancas impersonales. Perfecto para follar y olvidar.
El cruce de miradas y la decisión impulsiva
Entramos, puerta cierra con clic. Alex me besa primero, lengua ansiosa, manos en mi culo. ‘Joder, qué ganas’, murmura. Laura mira, ruborizada, pero se acerca. ‘¿Puedo?’. Le digo ‘Ven, preciosa’. Nos desnudamos rápido. Su polla ya dura, gruesa, venosa. Me arrodillo, la mamo honda, saliva chorreando. ‘Mmm, qué buena boca’, gime él. Laura besa mi cuello, tetas en mis manos, pezones duros. La tumbo en cama, coño depilado, húmedo. Le como el clítoris, lengua rápida, ella jadea ‘¡Ay, dios!’. Alex mete polla en mi boca mientras follo su coño con dedos.
Urgencia total, vuelo en horas. Cambio: Alex me empotra contra pared, polla en mi coño chorreante. ‘¡Fóllame fuerte!’, grito. Entra hasta fondo, golpes secos, clim helado en piel sudada. Laura lame mis tetas, luego su polla al salir, cubierta de mis jugos. ‘Ahora yo’, dice ella. Se pone a cuatro, Alex la penetra brutal, cachetazos en culo. Yo bajo, lamo sus huevos, clítoris suyo. ‘¡Voy a correrme!’, aúlla ella. Él sale, semen en su espalda, yo limpio con lengua.
Follada intensa y sin límites en la habitación
No paramos. Me monto en Alex, coño apretando su polla, rebotando salvaje. Laura siéntate en su cara, él la come mientras yo follo. ‘¡Joder, qué lengua!’, gime ella. Dedos en mi culo, luego su lengua ahí. Orgasmos en cadena: yo squirteo en su polla, ella tiembla en su boca. Él se corre dentro de mí, caliente, lleno. Sudor, olor a sexo, sábanas arrugadas.
Amanecer, luces de aviones por ventana. Nos duchamos rápido, agua caliente quema piel sensible. ‘Ha sido… increíble’, dice Alex, besos suaves. Laura abraza, ‘Sin mañana, ¿eh?’. Río, ‘Exacto, mi secreto de viaje’. Abrazos, números no. Salgo con maleta, olor a café otra vez, anuncio mi vuelo. Coño palpitante, sonrisa pícara. Recuerdo ardiente en mi bagaje de mano, listo para la próxima aventura.